sábado, 10 de abril de 2010

Reports of winery flops are overblown

San Francisco Business Times - by Chris Rauber

Despite reports that a wave of foreclosures may hit Napa Valley’s wineries and vineyards, there are signs that rumors of Napa’s illness have been exaggerated.
“We have not received calls from folks desperate to sell their wineries,” said Eileen Fredrikson, of Woodside’s Gomberg, Fredrikson & Associates wine industry consulting firm, referring to recent media reports that a number of Napa foreclosures may be in the offing. “As with any industry, there is no one-size-fits-all story.”
That’s not to say there won’t be any foreclosures or forced sales, but that the big picture appears to be improving, at least incrementally.
In fact, foreclosure fears may have hit just as things are starting to look up for the hard-pressed high-end wine business. The San Francisco-based Wine Institute, which represents 1,000 or so California wineries, reported last week that fourth-quarter wine exports were up nearly 16 percent compared with a year earlier, possibly a sign the worst is over. Overall, U.S. wine exports dropped 9.5 percent last year.
But the year-end 2009 rebound gives California vintners, many of them in the greater Bay Area, “reason to believe that 2010 will be a good year,” said Wine Institute CEO Bobby Koch — or at least a stronger one than last year, which saw many wines that retail for more than $20 take a beating.
“We see early signs that the winery M&A market will begin a slow and gradual recovery this year, driven by a gradually improving wine market and a recovery of the capital markets,” said Vic Motto, chairman and CEO of Global Wine Partners, a St. Helena-based wine investment bank.
Although hard data is in short supply, Motto points to an early February Nielsen Co. report showing that off-premise wine sales increased 5.1 percent for the month ending Feb. 6, and 3.5 percent over the prior 13 weeks. The vast majority of that growth came from domestic wines, and wines priced from $9 to $20 or more contributed significantly to the improved figures.
And although Silicon Valley Bank warned of possibly as many as 10 foreclosures or forced winery or vineyard sales in Napa Valley this year and next, Motto notes that there haven’t been any significant winery transactions yet this year, “because wineries thinking of selling are waiting for a stronger seller’s market.”
The recession’s gnarly impact on higher-end wine sales, resulting in many consumers’ trading down to lower-cost alternatives, has had an impact on many high-end Napa wineries, Motto acknowledged, but he maintains that the wineries that are in serious trouble were headed that way before the recession hit.
Even so, even the optimists admit that the early budlike signs of a stronger high-end wine market are just that.

San Francisco Business Times

domingo, 4 de abril de 2010

De Sudáfrica, lo mejor


Con un espumante, un Pinotage, un Sauvignon Blanc-Semillón, un Chenín Blanc, un blend entre Grenache, Syrah, Viognier y Cinsault, un Syrah y un Cabernet Sauvignon Reserve, Marie Weaver, consultora de Wines of South Africa (WOSA) trajo a Argentina algunos de los mejores exponentes del vino de ese país. La cita fue en el Hotel Park Hyatt, con el apoyo de la embajada de Sudáfrica Argentina y Simposium.

Sudáfrica es el noveno productor de vino del mundo: con 101.325 mil hectáreas cultivadas -contra las 220 mil de Argentina- mostró entre 2003 y 2008 un crecimiento del 79%, duplicando sus exportaciones en esos cinco años. En tanto, en valor por ventas en mercado interno, creció 76% en el período analizado. Este año, la cosecha de ese país tuvo una baja importante. Se produjeron 960 millones de litros, frente a los 1.130 producidos el año anterior.

La mayor producción de Sudáfrica es la de Chenín Blanc, que representa el 20% de la producción y el 30% de las blancas. Un vino propio de ese país es el Pinotage, que se logró a partir de la unión entre dos uvas, Pinot Noir y Cinsault en 1925 y que se empezó a embotellar y comercializar en los años 60. La producción de blancos se lleva el 56% del total en Sudáfrica.

El país tenía muchos viñedos antiguos de Chenín, pero muchos de ellos fueron arrancados durante los años 60. Hoy, el 40% de los viñedos tienen entre 4 y 10 años de antigüedad y una porción pequeña, 17,7% de más de 20 años.

Su suelo es uno de los más antiguos del mundo, compuesto por granito y piedra arenosa, con una de las floras más diversas del planeta: más de 10.000 especies conviven allí.

Su clima, a diferencia del de Argentina, es mediterráneo y llueve durante el invierno.

En tanto, las zonas vitivinícolas de mayor relevancia son Constantia, Stellenbosch
-donde se encuentra la famosa universidad-, Paarl y Franschhoek. También hay zonas redescubiertas, como Elim, Elgin, Swartland, Tullbach, Darling, Robertson, Walker Bay y Wellington entre otras y Elgin, donde se extienden los nuevos cultivos.

En Sudáfrica hay más de 3.800 productores de uva y 585 bodegas. La industria del vino contribuye más de un 2% al PBI de ese país y una gran fuente de empleo, sobre todo para personas marginales, sobre todo personas de color, mediante programas que invierten en su capacitación para incorporarlos al mundo del trabajo del vino.

Como en Argentina, un estudio realizado por SA Wine Industry Information & Systems (SAWIS) indica que el sector vitivinícola en Sudáfrica ha estado sometido a una escalada de impuestos (que crecieron 71% desde 2003) y sufre una sostenida presión inflacionaria.

lunes, 15 de marzo de 2010

Jaume, de Codorniú


Considerado desde hace años como el mejor cava de España por las principales guías de vinos, Jaume Codorníu, es un homenaje al origen, al terruño y está dedicado a quienes disfrutan y aman profundamente el cava.
Su coupage es una estricta selección de las variedades Chardonnay, Xarel·lo y Parellada. Destaca por su color oro pálido y su burbuja, fina y delicada, así como por su sabor intenso y persistente. Rememoramos la herencia de una tradición iniciada hace más de 450 años por Jaume Codorníu.
En Argentina se comercializa en Bodega Séptima, la empresa local del Grupo.

Características Sensoriales:
• Color amarillo pajizo pálido con reflejos
dorados. Burbuja elegante, fina que forma
un delicado rosario continuo y corona
persistente acentuada por la presencia de la
Chardonnay.
• En nariz destacan inmediatamente sus
aromas intensos y complejos: fruta
tropical madura y aromas de crianza
que recuerdan a los frutos secos, el pan
tostado, la miel e incluso las levaduras.
• En boca, se vuelven a percibir estos
sabores con intensidad. Resulta cremoso y
delicado. Su equilibrada acidez contribuye
a la persistencia en boca que presenta.

Maridaje: Por su excepcional calidad, Jaume Codorníu es el cava elegido por
significativos restaurantes galardonados con estrellas Michelín para acompañar su menú degustación. Sin duda es un cava claramente gastronómico que destaca por su versatilidad. Es perfecto con los pescados y mariscos cocinados sin condimentar, pero
también con las aves, e incluso con setas y algunos platos de carne.


Datos técnicos
Región
Denominación de Origen Cava
Variedades
Chardonnay 60%
Macabeo 20%
Parellada 20%
Análisis
Grado alcohólico: 11,5º - 12º
Azúcares residuales: 8-10 gr/l.
Consejos del Enólogo
Consumir frío (entre 5º-8ºC). Si es
necesario, enfriar durante un par de horas
en una cubitera con agua, sal y hielo. Evitar
enfriamientos bruscos en el congelador.
Se puede almacenar verticalmente.

martes, 2 de marzo de 2010

The first World Sauvignon concourse was officially launched - Bordeaux



The first World Sauvignon concourse was officially launched on Tuesday, June 19 and will be held on 25 and 26 June in "Bordeaux Fête Le Vin" coordinated by the Science Institute of Vine and Wine (ISVV).

"The exceptional qualities of aromatic Sauvignon make it one of the most popular varieties among consumers worldwide," said the president of Burgundy and Bordeaux, Bernard Farges, told AFP.

The contest will have about 400 samples from all over the world, which will be evaluated by eight committees of seven people, among them are journalists, sommeliers, distributors and buyers. Each category will have their awards - woody, not woody, blend or 100% Sauvignon.

The researcher of the variety, Denis Dubourdieu, believes that "this competition will be a decoy, because the white has a bad image especially in Bordeaux.

Among the participating regions are: Loire Sauvignon de Touraine, Rueda (Spain), Friuli (Italy), valleys of California, southern Chile, South Africa, Austria and New Zealand.

lunes, 7 de diciembre de 2009

A San Quirico d’Orcia il ……Divin Orcia


E’ una delle Doc più giovani , ma è incastonata in un territorio antico e fascinoso attraversato dalla storica via Francigena. La strada, un tempo percorsa da pellegrini e mercanti per andare e tornare da Roma, si snoda in una campagna considerata la più bella al mondo. E infatti l’Unesco, nel 2004, ha inserito la Val d’Orcia nel patrimonio dell’umanità, primo territorio rurale ad aver ottenuto questo riconoscimento. Morbide colline coronate da file di cipressi, castelli, abbazie, piccoli poderi e suggestivi borghi medievali accolgono il visitatore che arriva nel cuore fondo della Toscana. La Doc Orcia, nacque il 14 febbraio del 2000, giorno di San Valentino, grazie a un manipolo di produttori tenaci e lungimiranti che fondarono anche il Consorzio. Questa Doc, geograficamente, è letteralmente incastrata fra due giganti dell’enologia toscana: il Brunello e il vino Nobile. Ma il sangiovese da cui scaturisce l’Orcia Doc non è quello che viene coltivato e vinificato a Montalcino o a Montepulciano, almeno da disciplinare. Dunque, niente prugnolo gentile né sangiovese grosso, anche se il sangiovese coltivato e diffuso da queste parti si riconosce immediatamente per il colore rubino cupo e per i tannini “scalpitanti” che si aprono al palato. E, naturalmente, il sangiovese stesso non poteva non essere la spina dorsale della denominazione. Ma se è giovane e piccola come ettari vitati e come numero di produttori, la Doc Orcia è una delle più vaste per estensione territoriale. Sono infatti ben 13 i Comuni nei quali si produce questo vino: Buonconvento, Castiglione d’Orcia, Pienza, Radicofani, San Giovanni d’Asso, San Quirico d’Orcia e Trequanda; e parte dei Comuni di Abbadia San Salvatore, Chianciano Terme, Montalcino, San Casciano dei Bagni, Sarteano e Torrrita di Siena. Il giovane Consorzio di tutela punta, com’è giusto che sia, alla valorizzazione dei vitigni autoctoni quali sangiovese, foglia tonda (antico clone di sangiovese, recentemente riportato in auge), colorino e canaiolo, anche se sono ammessi alcuni vitigni internazionali cosiddetti “migliorativi” riconosciuti dalla Regione Toscana. “Di sangiovese si nasce, di sangiovese dobbiamo morire”, è una delle battute preferite di Andrea Mazzoni, un enologo che segue diverse aziende dell’Orcia e che conosce assai bene il territorio. Territorio che, vista l’estensione, si presenta con marcate differenze di terroir e microclima, e di conseguenza dà vini con caratteristiche organolettiche tutt’affatto diversificate. E d’altra parte il sangiovese è un vitigno straordinario assai diffuso in Toscana. Attualmente il disciplinare di produzione prevede l’impiego di almeno il 60% di questo uve ma ci sono precise indicazioni e la dichiarazione d’intenti dei soci per portare la percentuale almeno al 70-80% e di dare ancora più spazio a vitigni autoctoni di grande tradizione come il colorino, il foglia tonda e la malvasia nera. Le Aziende vinicole di questa zona sono medio-piccole, anche perché un tempo in Val d’Orcia era assai diffusa la mezzadria. E questo spiega perché, oltre al vino, la Val d’Orcia offre anche olii extravergini finissimi, mieli fragranti, squisiti salumi (da pregiati maiali di razza cinta senese), formaggi odorosi, oltre ad animali da cortile e (un tempo) da lavoro come le mitiche chianine. “Molte delle nostre aziende sono la trasformazione di piccoli poderi mezzadrili, con un ettaro di vigna in media. Vi sono anche realtà più grandi e modernamente attrezzate ma le nostre aziende –tipo non possono basare la loro economia esclusivamente sul vino”, dice infatti Donella Vannetti, presidente del Consorzio al suo terzo mandato. Una particolarità curiosa. Questa manifestazione è itinerante e ogni anno si svolge in un paese diverso, giacché questa denominazione ha lo straordinario privilegio di avere molte piccole città d’arte al suo interno. L’anno scorso, ad esempio, la manifestazione si svolse a San Giovanni d’Orcia con il tartufo delle Crete senesi; nel 2006 a Buonconvento, in Val d’Arbia, con la chianina, mentre la prima edizione si tenne a Monticchiello col famoso “cacio” di Pienza. La Doc Orcia, dunque, riguarda per lo più aziende piccole come Poggio al Vento di proprietà di Roberto Mascelloni. I vigneti, che hanno una bassissima resa per ha, si trovano su un crinale esposto ai venti (donde il nome), il vino di punta dell’azienda è l’Arcere uvaggio di sangiovese (85%) e cabernet sauvignon. Poggio al Vento –che è anche un delizioso agriturismo- produce due olii extravergini d’oliva sopraffini ( uno monocultivar, l’altro il blended toscano classico), mieli e grappe. Se possibile, fatevi invitare a cena dalla mamma di Roberto che cucina in maniera divina gli animali di cortile rigorosamente allevati a terra in fattoria o cacciati dal marito. Alla Fattoria del Colle di Trequanda, di Donatella Colombini Cinelli, un nome che non ha bisogno di presentazioni, si produce il “Cenerentola”. Il nome gli è stato dato per ricordare i due giganti della zona ( il Brunello e il Nobile, per l’appunto) e scaturisce da un uvaggio di sangiovese e foglia tonda, l’antico clone di sangiovese dimenticato per oltre un secolo e felicemente riesumato e riportato all’antica dignità da Donatella. Che ha fatto bingo anche stavolta. Il piccolo ristorante della fattoria offre specialità tipiche del territorio. E’ un’azienda di medie proporzioni anche Belsedere, che vanta lunga e consolidata fama dai suoi salumi di cinta senese (indimenticabile la soppressata!). Ora, con l’arrivo in famiglia di Martina Sorelli, che proviene da una nota e antica famiglia di vinai locali, vi si produce anche vino; il vino di punta è un uvaggio di sangiovese (80), merlot (10) e il rimanente 10% cabernet sauvignon, che matura in barriques per almeno 6-8 mesi. Anche qui è prevista ospitalità nella villa nobiliare che nel 1200 ospitò a lungo la Beata Bonizzella Cacciaconti. “Invidia” è il vino top dell’Azienda agricola Trequanda, una delle più grandi della zona, che appartiene alla Cariplo. L’uvaggio è per il 60% sangiovese, il rimanente 40% cabernet sauvignon, merlot e altri minori. Pure in questo caso passaggio in barriques per circa 12 mesi. Sono disponibili camere e piccoli appartamenti che hanno a disposizione un ristorantino riservato agli ospiti. Quali le novità e le strategie del Consorzio? Lo abbiamo chiesto a Donella Vannetti. “Mi sono posta l’obiettivo di crescere, di aumentare le aziende associate, la qualità e la quantità dei nostri vini, e di riuscire ad avere una sempre maggior visibilità. Per ottenere tutto questo occorre fare una buona comunicazione ed essere presenti agli appuntamenti più prestigiosi e presentarsi sui nuovi mercati. Per promuovere il vino Orcia partecipiamo da anni a Vinitaly, organizziamo Divin Orcia ed educational per giornalisti. Inoltre apporteremo delle modifiche al disciplinare di produzione, probabilmente aumentando le percentuali di sangiovese e forse creando una Riserva. Al di là di questo vorrei sottolineare che alcuni produttori, senza obbligo del disciplinare, hanno autonomamente deciso di affrontare la sfida di un vino Orcia fatto di sangiovese in purezza. Una scelta, questa, che ci premia sia sui mercati interni che esteri.

Emiliana Lucchesi
Especial para Trotavinos desde Italia

viernes, 20 de noviembre de 2009

Anteprima Chianti Rufina


E’ la denominazione più piccola fra le sette specificazioni del Chianti e anche la più alta, come ricorda l’azzeccato claim : “Il più alto dei Chianti”. Come ogni anno, nel secondo fine settimana di novembre, si è tenuta l’attesa degustazione in anteprima che richiama un folto pubblico di addetti ai lavori. Quest’anno la degustazione si è svolta nei saloni ovattati del Grand Hotel, in Piazza Ognissanti, a Firenze, con la consueta “coda”, il sabato mattina, a Villa Poggio Reale a Rùfina, sede del Consorzio, dove si trova anche il Museo della vite e del Vino. La novità di questa terza edizione è stata l’accoppiata con un altro grande vanto dell’enologia tricolore, il Barbaresco; identica l’annata, il 2006. Nella “due giorni” a tutta degustazione erano presenti tutte le ventitré aziende associate al Consorzio, nonché il presidente Giovanni Busi titolare anche della Fattoria Travignoli. Due gli sponsor tecnici: il Consorzio Prosciutto Toscano Dop, altra eccellenza gastronomica toscana (presente anche per l’intera giornata di sabato) e lo “Yeti”, messo a disposizione da Skoda Firenze, per gli spostamenti sul territorio di stampa e ospiti. Il Consorzio è stato fondato nel 1980 e in esso – nel 1991- è confluito anche il Consorzio “VitiRùfina”, guidato fino allora dal socio-fondatore Alberto Longhi. Ma se la Doc è relativamente giovane (1967) e la Docg è arrivata nell’84 fu un Decreto ministeriale del 1932 che ne stabilì la denominazione territoriale, al pari del Chianti e di altre specificazioni geografiche. Mentre le prime testimonianze scritte sul vino di Rùfina risalgono ai primi anni del XV secolo. Nel XVIII secolo, con l’editto del Granduca di Toscana, arrivò il riconoscimento ufficiale, e Cosimo III, nel Bando del 24 settembre 1716, classificava il vino prodotto in questa zona, fra i “migliori quattro” della Toscana. Vale la pena di dire subito che i vini che scaturiscono da questa terra benedetta da Dio non sono una sorta di “fratelli minori” di altri Chianti più celebri e celebrati, ma sono dei grandi rossi: eleganti, con personalità spiccata, con bouquet di frutti di bosco, piacevolissime note speziate e tannini ancora scalpitanti. Ma la caratteristica decisamente più eclatante e interessante che li accomuna è di sicuro la spiccata e singolare longevità -soprattutto per alcune riserve di vigneti particolarmente vocati- che sfiora senza problemi i trent’anni e oltre. L’incontro è stato organizzato dal Consorzio e dall’Enoteca Regionale del Barbaresco, con la collaborazione dell’Associazione Italiana Sommelier – Delegazione di Firenze. “Il più alto dei Chianti” negli ultimi anni ha ottenuto consensi e riconoscimenti internazionali di grande prestigio e s’è inserito a pieno titolo fra i vini rossi più apprezzati e amati. E gran parte del merito va a famiglie come Frescobaldi (Montesodi), Inghirami (Poggio Gualtieri), e Francesco Giuntini (Selvapiana) che hanno creduto e investito nel territorio, e a enologi di valore come Fabrizio Moltard e Franco Bernabei.

Por Emiliana Lucchessi
Desde Italia

martes, 10 de noviembre de 2009

US Bordeaux prices at risk of 'bloodbath', experts say

BORDEAUX, France (AFP) - Even as Chateau Lafite leads a surge for
Bordeaux vintners in Asia, US retail prices for the same wines have
skidded below wholesale cost as a major importer dumps stocks worth tens
of millions of dollars.

US importer Diageo Chateau & Estate Wines (DC&E), a subsidiary of the
British drinks giant Diageo, has abandoned Bordeaux wine after 35 years,
aggressively liquidating its warehouse stock on an already shaky market.

Speaking to AFP, a source within DC&E, who asked to remain anonymous,
blamed "enormous stocks" of unsold Bordeaux for their exodus. "It's all
about making money. The margins are getting thinner each year and
Americans are trading down."

DC&E's turbulent withdrawal, which has heated up in recent weeks, is
having a "huge impact on the market," Chris Adams, chief executive of
Manhattan retailer Sherry Lehmann, told AFP.

For many years, DC&E was the largest US buyer of Bordeaux, and amassed a
colossal cellar. Now famous labels such as Lafite, Haut Brion and Lynch
Bages are being offered to American retailers at discounts of up to 50
percent.

"I have 5.5 million dollars' worth of First Growths in my warehouse that
I cannot sell, because I'll be 50 percent more expensive than Chateau &
Estate," said Guillaume Touton, owner of Monsieur Touton Selection, the
New York importer with annual sales of over 100 million dollars.

"A major Mexican importer sent trucks to New York to pick up inventory,
because it was 25-percent cheaper to buy it from Chateau & Estate," he
said

"No one else can sell their wine. We don't know how long the scenario
will last," said Geoff Labitzke, Corporate V.P. of Fine Wine for Youngs
Market Company, a California-based wholesaler with annual revenues
topping one billion dollars.

The timing is particularly bad.

The economic crisis crippled Bordeaux wine sales and "the exchange rate
is killing us," chorused several wine merchants.

But Adams came to DC&E's defense. "They're exiting the market - and
trying to find the correct market price." He said the discount prices
"reflect the level of demand for the 2005 and 2006."

But there is a benefit for wine lovers suffering like consumers in
general from the downturn. "In general we are passing a lot of the
discounts on to consumers," he said.

Today Sherry Lehmann retails Chateau Lafite 2006 at 495 dollars (334
euros) per bottle. Wholesalers bought the same wine two years ago for
310 euros per bottle, shipping, taxes and broker fees not included.
Connoisseurs can pick up "vintage of the century" Lafite 2005 for 9,900
dollars (6,674 euros) a case. Just six weeks ago, a New York Sotheby's
auction sold the same wine for 14,520 dollars (9,789 euros) a case.

The pricing problems for Bordeaux are not new, nor entirely the fault of
DC&E's defection or the economy. Prices soared between 1982 and 2005
under the combined pressure from Asia, speculators and Robert Parker's
faithful legions.

The problem was exacerbated according to Labitzke, because Costco and
DC&E bought huge allocations and hoarded the wine, creating "an
artificial level of implied demand from the US -- the wine estates set
their prices based on this perceived demand."

Touton agreed. "Chateaux have admitted to me that they had had steady
growth for the last 15-20 years because of (DC&E). DC&E was part banker,
part Santa Claus. Well, Santa Claus is gone now."

The bubble burst when vintners badly miscalculated the prices for the
2006 and 2007 vintages. Consumers fled. Wholesalers and retailers
cancelled orders. And companies like DC&E were left financing overpriced
wine.

Aquitaine Wine Company's Harvard-educated CFO Margaret Calvet likened
the situation to the classic business school case study, tulip mania.

At the end of 16th century, the world was crazy for tulips. They were
coveted as the ultimate luxury good. They were sold on futures. Prices
climbed to dizzying heights until buyers would no longer follow. The
price no longer had any relation to the flower's intrinsic value. In
1637, tulip prices crashed, never to recover.

"There is a price ceiling for every wine on the planet," concurred
Labitzke. "Beyond that ceiling, the consumer will not pay."

Bordeaux and its partners are, naturally, hoping to avoid the fate of
tulips.

Brokers and merchants are pressuring vintners to resist the temptation
to raise prices on the excellent 2009 vintage. And some merchants have
moved to stench the flow of discounted wine on the market as well as
replenish their own stock from someone willing to lose 50 cents on the
dollar.

Pierre-Antoine Casteja, CEO of Joanne, a 125-million-euro wine merchant
firm with a six-million-bottle cellar, confirmed in an email to AFP that
he had bought stock from DC&E.

Meanwhile, Adams raised the spectre many vintners fear.

"There are a lot of retailers in America where Diageo was their supplier
for Bordeaux wine." The retailers will continue to stock their shelves,
but will it have Bordeaux on the label? "When you pull a bottle off the
shelf, another bottle replaces it. You don't get back that shelf space,"
said Adams.

Casteja has already moved decisively to fill the distribution void with
his recent purchases. "The stock already in NY will remain there to be
sold by the organisation we have established there."

In the meantime, Bordeaux and its partners in America are bracing
themselves for DC&E's imminent sale of the 2007 vintage. In separate
interviews with AFP, four wine executives predicted a "bloodbath."

by Suzanne Mustacich Suzanne Mustacich - Sun Nov 8